Hablar del Ballet de Kiev es sinónimo de tradición y excelencia. En México hemos disfrutado su arte y comprobado su calidad en varias ocasiones en sus presentaciones en el Auditorio Nacional. En el 2003, algunos de sus bailarines formaron parte del elenco de Ballettissimo, los virtuosos de mundo. En 2004, la Compañía completa presentó el Ballet de La Bella Durmiente. Un año más tarde, en el 2006, el Ballet de Kiev realizó una exitosa gira por varias ciudades en el interior de la República Mexicana, con Giselle y El Cascanueces. La última vez que tuvimos oportunidad de ver nuevamente a algunos de sus artistas fue en la segunda edición de Ballettissimo donde compartieron el escenario las tres más importantes compañías de la Ex - Unión Soviética, Kírov, Kiev y Bolshoi.
En esta ocasión el Ballet de Kiev del Teatro Nacional de Ucrania, presentará el clásico por excelencia del arte coreográfico: El Lago de los Cisnes, en su versión completa. Una vez más el Ballet de Kiev nos sorprenderá con el talento, profesionalismo y sensibilidad de sus bailarines. Herederos de una tradición centenaria, cuidada día a día por cada uno de los maestros y artistas que han forjado su historia.
Si bien tenemos en la ciudad una versión especial que se representa en el Lago de Chapultepec, siempre es bienvenida la oportunidad de presenciar esta obra en su versión completa, como fue concebida originalmente y sobre todo por los propios herederos de esta obra maestra. Más de 130 años de representarse en los más importantes escenarios del mundo, hablan de el porqué esta obra es un favorito de todos los tiempos para los amantes del Ballet clásico y para aquellos que se acercan por primera vez a presenciar un espectáculo coreográfico.
El Lago de los Cisnes fue estrenado en Moscú en 1877 y fue un desastre. El libreto era malo, la coreografía poco interesante y la producción sin gusto. El gran compositor Tchaikovsky murió creyendo que su obra había sido un fracaso, sin saber que años más tarde, en San Petersburgo, en el Teatro Mariinsky, se retomaría su partitura con un nuevo libreto y una majestuosa producción que le daría vida desde su estreno en 1895 hasta hoy, a la obra de ballet más importante de todos los tiempos.
El Teatro Nacional de Ucrania incluyó esta obra en su repertorio poco tiempo después de la versión creada en San Petersburgo en el Teatro Mariinsky.
70 miembros de la compañía llegarán a México para interpretar esta joya coreográfica y serán acompañados con orquesta en vivo. Un contenedor marítimo de 40 toneladas, traerá las escenografías y los vestuarios desde el puerto de Odessa en Ucrania, hasta el puerto de Veracruz en México, los cuales viajarán por alta mar durante más de 45 días para ser montados en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.
También el FESTIVAL DEL DESIERTO se vestirá de gala en ésta su décimo primera emisión presentando a esta afamada compañía en su clausura. Un esfuerzo sin precedente que llevan a cabo los organizadores del mismo, para que los grandes espectáculos culturales que llegan a nuestro país, no solo se queden en la Capital.
El Ballet de Kiev del Teatro Nacional de Ucrania
En la gran Rusia -un imperio cuya superficie duplicaba la de toda Europa- existían sólo dos teatros de ópera, en Moscú y en San Petersburgo. Kiev, (Kyiv) necesitaba su propio teatro. Frecuentemente se presentaban compañías extrajeras de ópera y ballet, especialmente italianas, en cuyo repertorio figuraban obras de Donizetti, Rossini, Cherubini o Mozart; se veían a bailarines como Carlotta Grisi, las hermanas Andrianov o el Real Ballet de Madrid. Pero además, Kiev y otras pequeñas ciudades ucranianas tenían una gran tradición de baile amateur y folclórico. Desde 1816, Verchovinetz, un coreógrafo profesional, ya dirigía una pequeña compañía de danza.
El primer teatro de ópera y ballet se construyo en Kiev hacia 1805, pero las compañías extranjeras no satisfacían la gran demanda de espectáculos que exigía una ciudad eminentemente universitaria, que por lo demás crecía con rapidez inusitada. En el verano de 1867, un grupo permanente quedó bajo la dirección de Ferdinan de Berger, una legendaria figura de la música que habría sido el encargado de las temporadas de ópera italiana en Kiev.
El 26 de octubre de 1867 el Teatro de la Opera de Kiev subió su telón por primera vez. Un gran número de intérpretes de calidad vinieron entusiastas a trabajar al nuevo teatro. Oleksy Verstovsky compuso La Tumba de Askold una ópera de tema histórico sobre los primeros cristianos en Kiev.
En esta primera temporada se pusieron en escena obras de Glinka y el teatro ganó rápidamente una alta reputación artística, tanto que Tchaikovsky se interesó en presentar el estreno de Oprichnyk en 1874. Tchaikovsky, siempre estuvo interesado que sus óperas y sus ballets fueran presentados en el Teatro de la Opera de Kiev, incluso el mismo Tchaikovsky dirigió a la Orquesta Sinfónica del Teatro interpretando algunos de sus propios trabajos sinfónicos.
El 4 de febrero de 1896, después de una presentación matutina de Eugenio Oneguin, se originó un incendio en un camerino que rápidamente alcanzó todo el teatro. El Consejo de la Ciudad pidió al reconocido arquitecto Víctor Alexandrovich Schreter el diseño de un nuevo edificio, que además de su belleza arquitectónica cumpliera con los requerimientos más modernos de la época para los actores, músicos y el público, y que pronto ocuparía la capacidad de sus 1683 butacas.
La reapertura fue fastuosa y el nuevo teatro inició triunfante el siglo XX, en 1901 y 1902 el legendario bajo Fiodor Chaliapin cantó El Príncipe Igor y Boris Godunov entre otras ópera famosas especialmente montadas para el lucimiento de su extraordinaria voz.
En el nuevo teatro se formó una compañía de ballet que incluía a Bronislava Nijinska, O. Kochetovsky y O. Ososvska, los dos primeros llegarían a ser directores de la compañía alrededor de 1915. Hacia 1919 la compañía fue nacionalizada y Mikhail Mordkin, uno de los grandes coreógrafos de Europa fundó la Escuela Coreográfica de Kiev, de donde egresó brillantemente Serge Lifar, quien emigraría posteriormente a París y culminaría su carrera de enormes éxitos como director del Ballet del Teatro de la Ópera de París. En 1931 nació oficialmente el Ballet Ucraniano, con el estreno de El Señor Kaniovsky, del compositor M. Verikivsky.
La segunda guerra mundial interrumpió las labores del teatro, que tuvo que ser evacuado a la ciudades de Ufa y luego a Irkutsk, para retornar a sus sede hasta 1945. En los decenios de 1940 y 1950 actuaron en el Ballet de Kiev del Teatro Nacional de Ucrania los maestros S. Sergeyev, P.Virsky, V.Vronsky y P.Goussev.
En 1964, el Ballet de Kiev obtuvo el premio más alto que otorga la Academia Francesa de la Danza, L'etoile d'Or. Como compañía, ha participado en diversos festivales y ha realizado innumerables giras internacionales. En 1992, El Teatro de Opera y Ballet de Kiev modificó su nombre oficial al de Teatro de la Opera Nacional de Ucrania.
Hace algunos años, cuando las escuelas del Bolshoi y Kirov lideraban el panorama mundial del ballet clásico con compañías de extraordinaria calidad, en el mundo de la danza se equiparaba con ellas el alto nivel artístico de la escuela ucraniana de Ballet y especialmente de los bailarines del Ballet de Kiev.
Después de los cambios políticos y sociales que llevaron a desaparición de la Unión Soviética, la sólida estructura cultural de Ucrania ha permitido que sus artistas lleguen a formar parte de la elite de las mejores compañías europeas y mundiales de danza. Kiev es hoy una capital artística y una capital del ballet mundial.
Hoy en día un importante número de artistas de éste Teatro forman parte de los elencos de muchas otras compañías en el mundo. El profesionalismo y la formación de sus bailarines ha trascendido sus fronteras y por ello, el Ballet de la Opera de Paris, el Ballet Bolshoi, El Ballet Kirov, El Ballet de la Staatsoper de Berlin, el American Ballet Theatre, y muchas otras compañías de renombre, han contado y cuentan actualmente, con estrellas provenientes del Ballet de Kiev.
Como ejemplo tenemos a:
Alina Cojocaru (Royal Ballet)
Ivan Putrov (Royal Ballet)
Irina Dvorovenko (American Ballet Theatre)
Maxym Bilotserkivsky (American Ballet Theatre)
Leonid Sarafanov (Ballet Kirov)
Nadia Gonchar (Ballet Kirov)
Alexei Ratmanski (Ballet Bolshoi )
Maestros como Madame Alla Lagoda y Viktor Yaremenko se ocupan de mantener el prestigio de su tradición de más de 176 años de historia, presentando la excelencia que les ha dado reconocimiento mundial y alcanzado un alto grado de perfección.
Desde 1994 el Ballet de Kiev organiza el Concurso Internacional de Ballet Lifar, en honor al grandísimo Bailarín Serge Lifar, originalmente egresado de las filas de esta compañía, como también lo fue el legendario Nalsav Nijinsky.
Actualmente Kostyantyn Kostyukov es solista tanto del Ballet de Kiev como de la Compañía del Teatro de Belgrado. Vadym Pysarev, otro de los bailarines egresados de ésta compañía, fue reconocido como uno de los mejores bailarines de Europa en 1996. Tetyana Borovyk, Olena Filipyeva, Hanna Kushnirova, Natalya Kalinichenko, Mykola Pryadchenko son algunos de sus primeros bailarines actualmente, quienes también han actuado en muchos otros escenarios del mundo. En los últimos años, jóvenes como Natalia Lazebnikova, Denis Matviyenko, Alina Cojocaru, Tatiana Goliakova, Artem Datsyshyn, Natalia Domrecheva, Viktor Ishchuk, han sido ganadores de importunes Concursos Internacionales de Ballet como lo son Luxemburgo, Budapest, Moscú y Estados Unidos.
En 1971 la presentación de l ballet Romeo y Julieta con el Ballet de Kiev fue reconocido por la UNESCO como la mejor interpretación del ballet de Prokofiev. Actualmente el Ballet de Kiev cuenta con más de 30 ballets en su repertorio, lo que la constituye en una de las compañías más ricas en repertorio de Ballet del mundo. A los largo de su historia se han presentado ante más de 40 millones de espectadores, en Ucrania y prácticamente todo el mundo.
Piotr Chuprina
Director General y Artístico del Teatro Nacional de Ucrania
Piotr Chuprina nació en 1948, se graduó en1972 del Conservatorio Estatal de de Kiev y a partir de entonces hasta 19891, trabajó como músico y después como Director de la Orquesta Académica Estatal de Ucrania. Durante tres años fue Vicepresidente del Departamento de Cultura del Consejo de la Ciudad de Kiev y Director del primer Teatro Musical de los Niños en Ucrania. En 1992, fue nombrado Sub-director de la Ópera Nacional de Ucrania, y desde diciembre de 1999, Director General y Artístico del Teatro. En 2003, recibió el título de Artista emérito del Pueblo de Ucrania.
Victor Yaremenko
Director del Ballet de Kiev, del Teatro Nacional de Ucrania.
El actual director del Ballet de Kiev fue uno de los bailarines más conocidos de la ex Unión Soviética. Se graduó en la escuela coreográfica de Moscú, del Ballet Bolshoi, con el famoso pedagogo A. Prokofiev. En 1981, fue invitado como Bailarín Principal de la Compañía de Ballet del Teatro Nacional de Ucrania. En 1983, participó en el Concurso Internacional de Ballet de Varna, en donde ganó la Medalla de Plata. En 1985, en el Concurso Internacional de Ballet de Moscú, obtuvo también Medalla de Plata. Fue en 1987 en el Concurso Internacional de Ballet de Tokio que obtuvo Medalla de Oro. Durante su trayectoria como solista interpretó prácticamente todos los roles principales del repertorio clásico en su teatro y como invitado en el Ballet Bolshoi, en el Ballet de la Opera de Budapest y en otras compañías de la Unión Soviética y de Europa.
Desde 2000, es Director Artístico de la Compañía de Ballet del Teatro Nacional de Ucrania, año en que recibió el premio Nacional de las Artes por sus obras coreográficas.
El Lago de los Cisnes
En la Rusia del siglo XIX, Vladimir Petrovic Begichev, el intendente de los Teatros Imperiales de Moscú y amigo de Tchaikovsky, lo comisionó para escribir la partitura de El Lago de los Cisnes por 800 rublos. Los ensayos para la primera presentación comenzaron en 1876, antes de que Tchaikovsky finalizara la partitura.
El compositor se sentía emocionadísimo de observar a los bailarines ensayando su música. Sin embargo, el encanto duró poco tiempo. La música era tan avanzada y profunda en lo emocional y en lo estructural que pronto fue calificada de "inbailable". Además, el hecho de que el músico y el libretista trabajasen por separado no fue lo más recomendable, así que El Lago de los Cisnes entregado al coreógrafo austriaco Julios Wentzel Reisisnger para su creación, fue un fracaso en el Teatro Bolshoi de Moscú.
Anna Sobechanskaya, bailarina del Bolshoi se mudo a San Petersburgo en busca del gran coreógrafo Marius Petipa quien escribió en sus memorias: "Yo nunca pensé que la música de Tchaikovsky fuera mala, que su parte del trabajo no hubiera sido exitosa; el problema estaba en la producción del ballet y en la coreografía."
Petipa, mando traer la partitura de Moscú y no le costo ningún esfuerzo convencer a Vsevolojsky, Director del Teatro Mariinsky, de hacer una versión revisada para su compañía. Tchaikovsky había muerto recientemente de cólera creyendo que su Ballet había sido un fracaso, y fue Drigo, quien dio los toques finales necesarios a la partitura y a algunos arreglos para unas piezas de piano de Tchaikovsky.
Petipa trabajó en el nuevo esquema de la producción, realmente diferente a la anterior. El mismo montó la coreografía del primero y tercer actos y dio las escenas del lago, en las que predominan las danzas de los cisnes, a Lev Ivanov. La nueva coreografía logró captar la calidad lírica de la música de Tchaikovsky y creó un poema coreográfico que ha conservado su impacto emotivo a lo largo de los años.
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