Había una vez... un príncipe muy egoísta que no ayudaba nunca a nadie; una noche de invierno tocó a la puerta de su castillo una vieja limosnera que le ofreció una rosa a cambio de que le permitiera resguardarse del frío. El príncipe, asqueado por la apariencia de la mendiga se negó a ayudarla. De pronto, la vieja se convirtió en una hermosa hechicera que transformó al príncipe en una horrible Bestia y a todos sus sirvientes en objetos encantados, dejándole al príncipe únicamente una rosa mágica y un espejo encantado como su ventana al mundo.
La hechicera dijo a la Bestia que el hechizo sólo se rompería si él aprendía a amar y lograba ganarse el amor de una mujer antes de qu...
Ver más
Había una vez... un príncipe muy egoísta que no ayudaba nunca a nadie; una noche de invierno tocó a la puerta de su castillo una vieja limosnera que le ofreció una rosa a cambio de que le permitiera resguardarse del frío. El príncipe, asqueado por la apariencia de la mendiga se negó a ayudarla. De pronto, la vieja se convirtió en una hermosa hechicera que transformó al príncipe en una horrible Bestia y a todos sus sirvientes en objetos encantados, dejándole al príncipe únicamente una rosa mágica y un espejo encantado como su ventana al mundo.
La hechicera dijo a la Bestia que el hechizo sólo se rompería si él aprendía a amar y lograba ganarse el amor de una mujer antes de que el último pétalo de la rosa cayera; si no, se quedaría convertido en una bestia para siempre. Los años pasaron y la bestia perdió todas las esperanzas de deshacer el hechizo, por que ¿Quién podría amar a una bestia?
Mientras tanto, una hermosa e inteligente joven llamada Bella añoraba aventurarse fuera del pequeño pueblo provinciano en el que vivía incomprendida, pues toda la gente la consideraba rara, pues gustaba de leer, en vez de dedicarse a buscar novio, como todas las damas de su edad; y también porque su padre era un distraído inventor de objetos inútiles.
Bella era pretendida por Gastón, el fortachón del pueblo, quien estaba acostumbrado a que todas las mujeres cayeran rendidas a sus pies y no soportaba los desprecios de la joven.
Un día, el padre de Bella se interna en el bosque y queda atrapado en el castillo de la Bestia, hasta donde ella va a buscarlo, y a cambio de que su padre sea puesto en libertad, ella ofrece quedarse prisionera.
Ya instalada en el castillo, Bella descubrirá no sólo el encanto y la hospitalidad de sus habitantes encantados, sino también la bondad de la Bestia, encubierta en su terrible aspecto y sus ásperos modales.
La convivencia diaria hará que Bella poco a poco confíe en la Bestia e incluso quiera quedarse a vivir para siempre en el castillo; sin embargo, al ver a su padre en peligro Bella pide regresar al pueblo, lo que la Bestia permite.
Al regresar al pueblo, Bella descubrirá que todo es parte de plan de Gastón para obligarla a casarse; pero al verse nuevamente rechazado y descubrir los sentimientos de Bella por la Bestia, arengará al pueblo a destruir a todos los habitantes del castillo encantado.
La Bestia al creer que Bella lo ha traicionado y abandonado se niega a defender la morada, pero los mágicos habitantes logran derrotar a los intrusos; sin embargo, no pueden detener a Gastón quien hiere de muerte a la Bestia.
Por fortuna, la oportuna llegada de Bella, quien confiesa su amor a la Bestia, logra el milagro de romper el hechizo y devolver su forma humana a todos los habitantes del castillo, quienes vivirán felices...
Ver menos